12/01/2011 #Artículo

Uno de los momentos más importantes en la historia del videojuego como industria es la aparición del concepto third party tan común ahora mismo e imprescindible para garantizar la competitividad y calidad de los videojuegos como producto comercial. En 1982 un grupo de cuatro programadores de Atari se escinden y deciden incorporarse a la empresa Activision. Para que penséis acerca de este hecho: Atari en ese momento arrasa en ventas con su 2600 obteniendo beneficios astronómicos a costa de sus programadores en plantilla, que no reciben royalties. Los programadores escindidos eran los autores de los juegos de Atari más rentables, que proporcionaban a la compañía la mitad de sus beneficios: os podéis imaginar la magnitud del órdago.

Para más desgracia para Atari (relativa, claro está) los juegos de Activision se convirtieron poco menos que en leyenda, y uno de ellos en particular, el PITFALL (obra de David Crane) alcanzó los cuatro millones de copias vendidas. Esto, para la época, es poco menos que una animalada, suficiente para retirar a más de uno a una isla paradisíaca. (Leer más…)