
Desde hace ya unos cuantos años, el coleccionismo de videojuegos ha dejado de ser algo absolutamente minoritario y marginal para convertirse en una moda entre gran parte de los jugadores mayores de 25 años de todo el mundo. Los precios suben como la espuma, las unidades disminuyen y lo que antes era simplemente un hobby se esta “profesionalizando” entre algunos coleccionistas con mucho tiempo libre y gran poder adquisitivo.
Aunque resulta algo relativamente extraño (¡Quien lo iba a imaginar!) no es este aspecto el que más me llama la atención de este mundillo. Lo que más me sorprende es el DESPRECIO con mayúsculas de buena parte de estos coleccionistas “profesionales” hacia todo aquello anterior a la NES de Nintendo, sobre todo hacia los microordenadores que nos alegraron la vida a los europeos durante los locos años 80. (Leer más…)