H. R. Paternain

Literatura, cine, comics,… me encanta que me cuenten historias. ¿Y qué pasa con los videojuegos? Ellos nos brindan la oportunidad de participar en ellas. Esa es la razón por la que fuí atraído a este gran mundillo: ser el protagonista del cuento. Y eso a pesar de que al principio apenas había historia. Afortunadamente, nuestra imaginación es poderosa…

Pongo como ejemplo el “Space Invaders”, uno de los primeros juegos que disfruté. Se puede decir que consiste en matar marcianitos con un cañón mientras estos se nos vienen encima siguiendo una rutina de movimiento. Un juego de habilidad. Pero cuando entra en juego la imaginación, la cosa cambia. Para mí este juego significaba la posibilidad de convertirme en un artillero de élite defendiendo a la tierra de una horda hostil de alienígenas sedientos de sangre humana. Creo que así podéis haceros una idea sobre cómo funciona mi mente.

Espero que mis palabras consigan transmitir mi experiencia como jugón con la misma  intensidad con la que yo la vivo.