
Tras un par de semanas de vacaciones vuelvo a la carga para hablaros de uno de los títulos que marcó el inicio de un género que está en franca debacle en la actualidad. Los títulos “bemani” (abreviatura de “Beat Mania”, el primer exponente de este género) se centran en la interacción musical con el jugador, buscando que este se sienta partícipe de lo que escucha, bien sea haciendo “scratch”, pisando una alfombra mientras hacemos el retarded o tocando un instrumento de plástico como si el dios del metal hubiera tomado posesión de nuestro cuerpo.
El los últimos años este tipo de videojuegos ha adquirido un protagonismo inusitado, con “RockBand” y “Guitar Hero” como grandes exponentes y “Dance Dance Revolution” como el más antiguo superviviente de los orígenes del mismo (que todo hay que decirlo, mantiene una comunidad de jugadores fieles que lo siguen gozando como el primer día). Pero en el año 2010, el género bemani está a punto de morir debido a la terrible sobreexplotación que ha sufrido, con continuaciones cuya única intención era sacar el mayor beneficio posible sin innovar la mecánica de juego ni un ápice, lo que ha hecho que el público haya dado completamente la espalda a este tipo de títulos.
Pero volvamos atrás en el tiempo, concretamente a 1998. En este año, el único título musical existente era el mencionado “Beat Mania”, título de concepción similar (salvando las distancias) al conocido “DJ hero”. A finales de este mismo año aparecería el primer “Dance Dance Revolution”, pero meses antes las mentes pensantes de la otrora poderosa Enix desarrollaron una idea que sobre el papel parecía bastante estrafalaria. ¿Por qué no desarrollamos un juego de luchas…de bailes?
De esta idea surgió un título para PSX que fue un auténtico bombazo en Japón y que alcanzó un buen número de ventas en USA y Europa, algo realmente sorprendente teniendo en cuenta el mercado de la época y lo arriesgado de su planteamiento.De cualquier modo, ¿Qué tiene este título que ver con los juegos de lucha y con los videojuegos musicales que posteriormente hemos visto?
“Bust a groove” (conocido como “Bust a move” en Japón) es un título de una mecánica jugable nada sencilla de explicar. El planteamiento consiste en hacer una serie de pulsaciones de los botones y la cruceta indicados en pantalla siguiendo el ritmo de la música que escuchamos, de forma que nuestro personaje realice sus movimientos de baile para llenar la barra que podemos encontrar en la esquina inferior izquierda. El objetivo consistirá en tener dicha barra más llena que la del contrario para así vencer el combate. Para ello, podremos también hacer uso de los llamados “jammers”, ataques que una vez efectuados, harán caerse o fallar a nuestro rival en su rutina de movimientos. Disponemos solo de 3 jammers por combate, así que es muy importante conocer el tema que está sonando y saber cuando es el mejor momento para hacer uso de ellos y así reducir al mínimo la barra de nuestro rival.
El juego nos permite elegir entre 10 bailarines diferentes (con 4 personajes ocultos a desbloquear) cada uno con su aspecto, estilo musical, movimientos y jammers propios, por lo que cada vez que nos enfrentemos a un rival lucharemos en su escenario y con su canción propia de fondo. Personalmente me declaro fanático absoluto de Hiro, un clon de Travolta absolutamente narcisista que seguro os hará esbozar más de una sonrisa.
En lo que se refiere al aspecto técnico, los gráficos muestran un buen número de detalles y una correcta carga de polígonos. Teniendo en cuenta las posibilidades técnicas de la máquina para la que fue realizado y lo mal que suelen envejecer este tipo de títulos de primera hornada poligonal, el resultado es bastante convincente y no os hará llorar sangre como si ocurre con algunos títulos contemporáneos. Por su parte, los movimientos de los personajes son bastante espectaculares y están muy bien realizados, mostrando un dinamismo que poco tiene que envidiar a los números de baile que podemos ver en TV.
Es en el apartado sonoro donde el juego se lleva la palma. Los temas elegidos para acompañar a cada personaje son verdaderamente sensacionales, ofreciéndonos una composición musical de lo más variada y bailable. No en vano, su banda sonora ha sonado con mucha fuerza en el país del sol naciente y varios temas del mismo llegaron incluso a sonar en varias discotecas de nuestro país. Por si eso fuera poco, un “speaker” realmente divertido (que hablará en el idioma que hayamos elegido en el selector que aparece al cargar el título) amenizará nuestros “combates” y hará que nos partamos la caja en varias ocasiones, lo que sin duda es un punto a favor en un título tan dependiente del lo que vamos a escuchar.
Desde el punto de vista de la diversión, “Bust a groove” es un título muy entretenido aunque puede pecar de ser poco rejugable y algo repetitivo, ya que la CPU no es un rival demasiado duro para nuestras innegables habilidades. Donde el aspecto lúdico logra elevarse hasta el sobresaliente es en los duelos entre dos jugadores, donde los piques harán que pasemos muchas horas entre risas y buena música.
Dicho juego tuvo una continuación un año después (1999) algo más compleja que no llegó a salir ni en Europa ni en USA, debido entre otras cosas a la pérdida de identidad y carisma con respecto al original y a su discreto número de ventas, provocado en parte por el bombazo “Dance Dance Revolution”.
En resumen, “Bust a Groove” es un título bastante recomendable si buscáis algo diferente a los ya trilladísimos bemani de los que hemos hablado anteriormente, un soplo de aire fresco que os hará pasar un buen rato con total seguridad. Poned el CD en vuestras Playstations y demostrad que la fiebre del sábado noche sigue más viva que nunca. Stayin´alive!
Dedicado especialmente a Sergio Fernández, mi hermano que ayer cumplió 26 añazos y que es un auténtico fanático de este juego. ¡Va por ti crack!
Web del autor: El Palacio de Silicio
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3 comentariosDeja un comentario
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Me encantaba este juego. Anda que no hice horas con él. Una pasada. Gracias por el estupendo reportaje.
colección
Qué recuerdos ^^ Me acuerdo que conocí el juego por un amigo de mi hermano y que la segunda vez que vino a casa, yo ya estaba debidamente entrenado y le machaqué…
Llegué a ser de esos seres supremos que jugaban en difícil sin que aparecieran las combinaciones en la pantalla xD
Pero bueno supongo que a día de hoy habré perdido mucho…
Saludos!
todo bien hasta el remate del analisis…. la segunda parte tiene MUUUUUUUUUUCHO mas personalidad que la primera, ademas la musica es MUUUUCHO mejor, la dificultad esta mejor ajustada que en la primera entrega, tiene finales (aunque solo la version japonesa) y efectivamente el juego si llego a america…
aca el problema principal radica en la pesima distribución de juegos que tiene europa, a veces se pueden demorar hasta 3 años en salir con respecto al tiempo en japón, obviamente bust a move 2 sufrio de ese síndrome, se iba a distribuir casi con la salida del playstation 2, por lo que se optó en negar ese grandioso juego al viejo continente para focalizarnos en lo “nuevo”.
Ahora importante es fijar en punto en la tercera entrega de este gran juego, fue ahi donde enix mató la franquicia, este juego salio solo para ps2, la musica ya estaba totalmente enfocada al publico japones, los personajes tenian cero carisma y el sistema de juego por equipo era por decir de una manera “extraño”, una pena
pero por en momento que viva BUST A MOVE 2, lejos el mejor juego de su tipo