Sega Teradrive

El Sega Teradrive era un ordenador de 16 bits con una Megadrive integrada. Fué fabricado por IBM para Sega, que intentaba así popularizar su sistema captando compradores que estuvieran interesados en tener un PC. Salió solamente en Japón y no gozó de mucho éxito.
Casio PV-1000

La Casio PV-1000 es una de las consolas más raras y complicadas de encontrar. Como su nombre indica, fue fabricada por la casa de productos electrónicos Casio
Salió en Japón a la venta en octubre de 1983 a un precio de 130$. Mala fecha. Tendría que competir directamente con la Sega SG-1000, con la todopoderosa NES, y también con los primeros ordenadores personales, y todo ello en plena crisis de los videojuegos.
Tan sólo 15 cartuchos de juegos salieron para este sistema, muchos de ellos juegos portados de los lanzamientos de Casio para MSX, incluyendo los éxitos arcade como Pooyan, Amidar, Tutankhamon, y Dig-Dug.
Las características técnicas eran acordes a la época, un procesador Z80A con 2KB de RAM, y la consola podía mostrar una resolución en pantalla de 256×192.
En diciembre del mismo año, Casio sacó al mercado una versión de esta consola como ordenador personal y con el nombre de PV-2000, en la que los joysticks eran compatibles con la PV-1000 pero los juegos no.
Pioneer LaserActive

El LaserActive es un equipo unico que a un LaserDisc permite conectar mediante modulos opcionales (pero lamentablemente mas caros que las propias consolas) el equivalente a una PC Engine, un modulo de control por PC, un Karaoke e incluso una Megadrive con MegaCD. En este ultimo caso, se lanzan incluso juegos exclusivos en LaserDisk, los LD-ROM.
Más bien fue un reproductor de LaserDisc (otro de los fracasos de la industria del entretenimiento), creado por Pioneer y compatible con los juegos de MegaCD y PC-Engine.
HyperScan

¿Recuerdan el Barcode Battler? No se alarmen si la respuesta es “«no»: nadie se acuerda de aquello. Era como jugar a piedra, papel y tijera con bolsas de gusanitos: un voluminoso cacharro que leia datos de cualquier código de barras y lo traducía en puntuaciones. Fue un sonoro fracaso, obviamente. Mattel, sin embargo, pretende lanzar en todo el mundo (en nuestro país, distribuido por Toys’r Us ) una mezcla de consola y lector de códigos algo más sofi sticado y que huele deliciosamente a producto extravagante desde sus mismos inicios.
Básicamente éste es su funcionamiento: se cargan juegos, normalmente de temática de combate, en el lector de DVD del juguete. Se controla, con mandos muy similares al Dual- Shock , a los personajes, pero en cualquier momento se pueden mejorar los atributos de nuestros héroes con el lector de códigos incluido, y que leerá datos de tarjetas que se comprarán aparte. Un negocio redondo para Mattel, ¿no?
La empresa juguetera parece olvidar que este tipo de inventos no suelen funcionar sin un gran respaldo publicitario que los acompañe, pero reconozcamos que el invento es goloso, deliciosamente extraño, y nos recuerda a aquel momento indeterminado de los noventa en el que todas las jugueteras querían tener su consola. Recordemos, no obstante, que Mattel no es nueva en esto: la Intellivision está ahí para devolvernos a la memoria que la intención es siempre la que cuenta. Y aunque estamos ya un poco encallecidos para disfrutar de juegos por fascículos, el éxito de Yu-Gi-Oh! y Pokémon demuestran que hay un mercado. Unos mandos como estos, en cualquier caso, no deberían caer en el olvido…
Tiger R-Zone
http://es.wikipedia.org/wiki/R-Zone
http://www.museo8bits.com/rzone.htm