10/09/2009 #Artículo

Dreamcast

Esta semana nuestra querida y añorada Dreamcast ha cumplido 10 añitos. La mayoría de medios en Internet se han hecho eco de la noticia alabando la última consola que Sega lanzó a nivel global. Miles de artículos explicándonos sus bondades y recordándonos que la consola aun sigue viva gracias a los desarrolladores independientes.

Entre los muchos artículos podemos ver declaraciones hechas por personajes relevantes de la industria del videojuego que nos comentan con nostalgia su visión particular de la consola, lamentándose de que una consola con un gran potencial tuviese una vida tan corta.

Lo curioso es que estas declaraciones nos dejan un sabor agridulce, muchos de esos personajes que ahora no tienen más que buenas palabras para la Dreamcast tuvieron su parte de culpa en el fracaso de la misma (Comercialmente hablando). No nos engañemos, los usuarios tuvimos nuestra parte de culpa, no subimos valorar una gran consola por estar cegados ante las promesas de las futuras consolas de 128  bits, tenemos que reconocerlo. Pero lo que me da verdadera vergüenza es que esa parte de la industria que la dejo de lado -como fueron muchas desarrolladoras de videojuegos- o sus rivales más directos en cuestión de software – los que declaraban que nada podía hacer la Dreamcast contra sus futuras consolas-, sean los mismos que ahora lloran la muerte comercial de la blanca de Sega para poder colgarse una medallita y quedar bien con los seguidores de Sega, que todavía somos muchos.

En Infoconsolas hace mucho que le rendimos homenaje a una de las mejores consolas que se han creado nunca, quien haya jugado a su Soul Calibur o Shenmue entre otros ya sabe de lo que estoy hablando. Ese homenaje no es otro que el propio análisis de la consola, el cual ya realizamos años atrás sin poder evitar plasmar un toque nostálgico y de autopenitencia.

Os invitamos a recordar años pasados y a descubrir los motivos que hicieron que una consola superior a todas sus rivales en el momento de su lanzamiento, fracasase en un mercado tan competitivo como el de las consolas y videojuegos, todo eso y mucho más en el siguiente enlace de nuestro museo de consolas: Dreamcast.