Aquello que coleccionamos
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Escrito por JMV
16 de noviembre de 2011

He hablado en ocasiones de las razones que motivan coleccionar cosas en general y juegos en particular. Detrás de la afición a recolectar juegos y consolas está el hecho de poder disfrutar de los juegos en sus formatos originales. Sí, esto es cierto, pero también hay un componente nostálgico fundamental, y otro que consiste en completar. Completar lo que sea: ese resquicio anímico, esa frustración de lo que no tuvimos por falta de dinero, o completar una estantería demasiado vacía. Si cogemos esos factores y los combinamos sabiamente, todo ello dará lugar a una determinada colección.

Lo más importante, desde luego, es ser conscientes de lo que nos gusta y por qué, qué tipo de colección vamos a construir. A la hora de evaluar de una manera sencilla qué tipo de juegos pueden poblar nuestras estanterías, estableceríamos tres factores para clasificarlos:

- Aquellos títulos “imprescindibles”, que deben ser jugados por todo amante de la plataforma en cuestión. Normalmente encontraremos títulos de esos denominados hoy AAA, muy vendidos y por tanto fáciles de encontrar aunque no por ello necesariamente baratos.

Títulos “de culto”: junto con los anteriores, hay juegos de esos “que deben jugarse” pero de naturaleza escasa. Puede ser el caso de un Ico en su primera edición o de un Shenmue II, títulos no muy complicados de ver pero no tan frecuentes y desde luego caros en buen estado.

 

Juegos “raros”: entramos en el terreno del completismo. Raro no quiere decir necesariamente “bueno”, sino que son ejemplares realmente escasos, complicados de ver y objetos de caza mayor, a veces muy caros. Alguien que esté sólo interesado en la calidad difícilmente buscará estos títulos, reservados a aquellos que quieren tener todos los juegos de un determinado género, o todas las ediciones PAL, o piezas dignas de museos. “Air Raid” es un mal juego, feo, con un cartucho extraño, pero es cotizadísimo por ser muy raro y existir apenas un puñado de ejemplares.

Ediciones foráneas de importación: ediciones que no aparecieron en el país de origen del coleccionista y vetadas a una región. Es la razón por la cual por ejemplo un Terranigma de SNES en versión PAL es tan cara, o un Rodland,  o por lo que un inglés puede pagar una cantidad elevada por una “Abadía del Crimen”, juego que no apareció fuera de nuestras fronteras. No sólo importamos aquello que aquí no existe, sino también ediciones que en otros países fueron mucho más cuidadas que aquí: por ejemplo, el reciente pack de Team ICO para PS3 es incomparablemente más atractivo en Japón que en la anodina versión europea.

- La “joya de la corona”: aquel juego o edición especial por su belleza o rareza, considerado como el summun para cualquier coleccionista específico de esa plataforma. El “Ultimate Collected Works” o el “Yenght” para un aficionado español de Spectrum, ola Edición Especial japonesa del Majora´s Mask para un loco dela Nintendo 64 (maletín incluido). Normalmente es un juego muy complejo de encontrar a la vez que caro.

Prácticamente cualquier juego tiene cabida en estas categorías, pero a partir de aquí se desarrollan variantes sobre las cuales cimentar nuestra colección:

Géneros concretos: shoot´em up espaciales tales como Ikaruga o Radiant Silvergun, género muy fecundo y muchas veces plagado de joyas que quedaron en tierras japonesas. O el recurrente RPG, cuna de multitud de clásicos que llevan a muchos a hacerse con todas las ediciones existentes de Final Fantasy o a pagar cantidades desorbitadas por juegos de SNES como Illusion of Time o Secret of Evermore.

 

Compañías concretas: la categorización de productos puede ser también por desarrolladoras. Tener todas las consolas de Sega en todas sus variantes, poseer todas las aventuras de Lucas Arts (un Monkey Island editado por Erbe para PC puede llegar a los 250 euros), o los juegos clásicos de Dinamic, o los juegos de Square, ¡o todas las Game Watch fabricadas por Nintendo!

Estados de conservación de los juegos: ¿quieres juegos precintados? ¿Completos con caja? ¿Sólo cartuchos? ¿Sólo te importa tener el CD y pasas de la caja? ¿Te gusta sólo el merchandising extraño? Las variantes se multiplican y sólo encuentran su límite en la extravagancia o el fetichismo. Quizá alguien en este planeta ha llegado a tener una relación íntima con un cartucho de N64: bien, no quiero saberlo, en serio.

La clasificación de nuestra colección para compartir recuerdos con nuestros amigos es una actividad muy entretenida. Webs como Picasa o la propia Facebook nos facilitan la creación de archivos fotográficos, muy útiles para Internet. Catalogar todo en un archivo de texto o mediante un programa como Game Collector Pro nos facilita igualmente poder transmitir a otros una relación de nuestras posesiones para poder cambiar objetos o simplemente para provocar envidia sonrojante. Un listado de cosas que buscamos también es útil para facilitar el poder llegar a completar nuestra propia colección de manera más directa.

Es fundamental tener en cuenta una serie de recomendaciones útiles si vas a coleccionar juegos:

- Necesitas espacio: estanterías, trastero. Es conveniente saber que las cosas ocupan volumen, y que la cantidad de espacio que puedes comprar también es limitado.

- Puedes pagar menos por tus objetivos teniendo paciencia, escrutando el mercado en la segunda mano, rastros o a través de amigos que quieran desprenderse de sus cosas.

- Es feo rebuscar en la basura, pero ¿quién no metería la mano en un contenedor para rescatar un Spectrum abandonado? Es triste, pero sólo nosotros lo entendemos. Te recomiendo en todo caso que no vayas por ahí mirando: hay formas más bonitas de conseguir las cosas y podría verte un vecino.

- Técnicas avanzadas como esperar en la puerta de un Cash Converters requiere tiempo: ¿lo tienes?

- Pagar directamente un pastizal por algo es a veces inevitable si quieres ciertas cosas, pero alimentas una especulación que se está convirtiendo en odiosa. Para pagar mucha pasta hace falta… mucha pasta. Evita vender tus órganos. Te recordamos que es feo usar a tu familia como intercambio.

 

Yo no tengo una gran colección (al menos comparada con ciertas cosas) pero mis criterios personales es tener cosas bien cuidadas y seleccionadas. Odio la morralla por muy rara que sea. Y me gusta tener cosas para jugarlas, que quizá tuve y perdí o que jugué en su momento y ahora he recuperado. La nostalgia juega un factor que no se puede negar, pero mi cariño por el videojuego trasciende eso para fijarme muchas veces tan sólo en la calidad del juego (más allá del tiempo o el espacio) o en la calidad de la edición. Me encantan las ediciones bonitas. Os dejo el link a mi álbum de foto para que comentéis vuestros propios recuerdos incluso con comentarios en las mismas fotos.

https://picasaweb.google.com/106423956693738100199

Y por supuesto, dejad links a las vuestras, porque lo importante (al fin y al cabo) es compartir experiencias entre todos. Antes se coleccionaban sellos. Ahora se llevan los juegos de curso legal (o no tanto…).

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6 comentarios

Los Shenmue nunca me han gustado, aunque para cosa infumable el ROB, que cosa más tonta y cara.
Respecto a la forma de coleccionar es como un poco como el agujero del culo, todos tenemos uno, pero pensamos que sólo el de los demás apesta.

Respecto a tu colección, Doom, Quake, half life…La GC un poco excasa pero selecta.

Buen artículo, un saludo!!!!

17 de noviembre de 2011 a las 23:28
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Score: 234
#2

¿Alguien se ha peusto apensar que pasara cuando nos muramos?¿quien se quedara con nuestra coleccion de juegos?… creo que los mas sabio seria hacer un testamento al menos yo lo haria para que no cualquiera se quedara conmis juegos jeje.

Yo suelo comprar juegos que me gustan aunque otras personas no los consideren buenos,a si de SNES tengo Worldcup USA 94, Niggel Mansell, Bubsy, asi mismo tmabien tengo otros juegos mas “populares” como: Killer Insitnct, Mortal Kombat 2, DKC 1 y 2, TLOZ, Super Mario Wordl entre otros.

18 de noviembre de 2011 a las 3:36
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Para mi forma de ver, y como coleccionista, sé de buena tinta que una colección es una satisfacción personal, ya que cada uno de nosotros vivimos nuestra niñez con títulos diferentes o nos hicieron ese hueco en el corazón un determinado título, y no significa que una colección sea mejor o peor. En una colección personal, como bien indica el nombre, entra sus gustos y preferencias más allá del económico (la mayoría de las veces) o por comparativas e ideologías con otros coleccionistas.
Jesse1978 es un coleccionista personal, y muy respetable ya que colecciona su interés personal y no “copia” a otros para ser el primero o segundo coleccionista mejor del mundo.
El caso de JMV los quiere cuanto mejor esté pues mejor, así como otros, tienen sus títulos incluso nuevos (sin abrir) y tienen su copia para jugarla, y también muy respetable así como excesivamente caro, pero también satisface su ilusión personal.
En mi caso, soy mas de consolas y algunos ordenadores. No me importa si viene con caja e instrucciones, salvo si tienen un precio razonable, así como los cartuchos que si no me vienen con cajas (Snes) pues me da igual. Y me satisface tener muchas consolas, etc…
Y si nos damos cuenta, a todos nos une la ilusión por coleccionar (un sueño) que una vez obtenido nos satisface personalmente y nos hace estar orgullosos, y al fin y al cabo, es lo que cuenta.
¿Que hay mejores? Hay entra nuestra necesidad como bien he dicho de coleccionar, pero también entra el factor económico, personal, espacio, etc… Lo que importa es la satisfacción e ilusión y como meta final el triunfo de tener algo a lo que amas tanto. Y eso para todos es igual, nuestra colección.

18 de noviembre de 2011 a las 11:45
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yo colecciono igual pero mi mama y papa reniegan pero nose xq me gustan mas las consolas q sus juegos osea jugalos les pasa lo mismo?

18 de noviembre de 2011 a las 14:46
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Dumar. No he entendido muy bien lo que dices al final de tu contestación. Mis padres también renegaban mucho, no les gustaba verme jugar, decía que estábamos enfermos, que la “maquinita” (consolas) nos comía la cabeza. Yo creo que ellos, psicológicamente han creído saberlo todo y tenían el control de todo y que eran muy maduros, por la época en que ellos han vivido. Pero cuando llega algo que desconocen y que no entienden, es “normal” que lo vean como “amenaza” ya que creen que aisla o aleja a su hijo y lo ven como un problema. Eso pasa porque no se han puesto a jugar y/o no quieren porque lo ven infantil y un problema para la salud. Desgraciadamente es un desconocimiento muy extendido para la mayoría de familias. Imagínate cuando vinieron mis padres a caja y vieron que tenía una recreativa (mueble arcade). El día que te independices o cuando pase muchos años y vean que forma parte de tu vida y que no has cambiado como hijo (que los quieren igual, que cumples con tus obligaciones) las cosas las verán desde otro punto de vista aunque seguirán sin verle la “gracia” a las consolas.
En lo que dices, o mejor dicho, he entendido, que te gusten más las consolas que los juegos,… pues es también otro tipo de colección. Yo, por ejemplo, hay consolas que sólo tengo 2 juegos para las mismas y en otras 30 o por ahí. Tu tendrás consolas y los juegos que más te gusten para la misma, y eso es otro tipo de colección tan respetable como el que compra todos los títulos para una consola o varías.

19 de noviembre de 2011 a las 2:22
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Voy a comentar algo que me pasa más o menos seguido:
Voy de vuelta a mi casa después del trabajo y me doy cuenta que tengo algunas horas para mis juegos (sólo dos, la mayoría de las pocas veces tengo una hora o menos). Y voy pensando qué cartucho jugar y de qué consola, pero es algo REALMENTE DIFÍCIL DE DECIDIR. Me dan mil vueltas en la cabeza los posibles candidatos. Algo me ayuda la banda sonora que voy escuchando en mi reproductor de música, que es justamente de muchos videojuegos.
Llego a casa, comparto con mis hijos, mi esposa, ceno, todos se quedan dormidos y finalmente dispongo de un tiempecito para mi. Voy al cuarto de videojuegos, ordeno por aquí y otro poco por allá, veo un cartucho que necesita limpieza y empiezo a limpiarlo, me dan ganas de cambiar el tipo de orden de las consolas o simplemente me quedo contemplando algunas carátulas y fijándome en sus detalles. O ajusto las millones de conecciones de av detrás del mueble de consolas que están conectadas a dos televisores. Finalmente se me va el tiempo y no jugué a nada.
Yo realmente quiero jugar, pero me dan unas ganas locas de hacer lo anterior.

Ojalá alguien quiera comentar al respecto.

5 de abril de 2012 a las 1:18
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